Introducción. Uso responsable de inteligencia artificial en investigación de mercados: cómo la aplicamos en Adimen
En un momento en el que el debate sobre los límites, responsabilidades y consecuencias del uso de la inteligencia artificial ocupa cada vez más espacio, creemos que innovar también implica preguntarnos cómo, para qué y bajo qué principios utilizamos esta tecnología.
En Adimen incorporamos la inteligencia artificial como una herramienta que amplía nuestras capacidades de investigación y análisis, pero siempre bajo un principio fundamental: la tecnología debe estar al servicio de las personas y utilizarse de forma responsable, transparente y segura.
¿Cómo utiliza Adimen la inteligencia artificial en sus estudios?
La IA nos permite agilizar determinados procesos, trabajar con grandes volúmenes de información e identificar patrones, temas, relaciones, sentimientos o elementos que pueden enriquecer una investigación.
Actualmente la aplicamos, por ejemplo, en procesos de transcripción y análisis de conversaciones, así como en herramientas de detección y análisis de emociones, sentimientos y tonos a partir de texto, audio o imagen, entre otros desarrollos vinculados al análisis avanzado de información.
Su función es ayudarnos a ampliar nuestra capacidad de análisis, no sustituir el conocimiento de nuestros profesionales. Los resultados obtenidos mediante inteligencia artificial son supervisados, interpretados y contextualizados por nuestro equipo. La validación y las decisiones finales continúan estando en manos de las personas.
Transparencia y protección de datos: aspectos esenciales de una IA responsable
Uno de los principales desafíos que plantea la inteligencia artificial está relacionado con el tratamiento de la información. Su capacidad para analizar grandes cantidades de datos hace especialmente importante garantizar que estos se obtienen y utilizan de manera adecuada.
En el ámbito de la investigación de mercados, donde trabajamos directamente con información proporcionada por personas, la transparencia resulta fundamental para mantener la confianza de quienes participan en nuestros estudios.
Por ello, consideramos imprescindible informar sobre el uso de inteligencia artificial cuando interviene en el tratamiento o análisis de la información, así como explicar con claridad las finalidades para las que se recogen los datos.
Esto incluye comunicar, cuando corresponda, si una entrevista o conversación va a ser grabada, cómo se utilizará esa grabación y qué herramientas intervendrán posteriormente en su procesamiento.
Del mismo modo, prestamos especial atención a la información sobre los derechos de las personas participantes, las condiciones de confidencialidad y anonimato, cuando este se garantice, y la procedencia de los datos utilizados. Conocer el origen de la información y asegurar su trazabilidad es fundamental para garantizar la calidad y la fiabilidad de cualquier investigación.
La utilización de inteligencia artificial no debe reducir las garantías de protección de datos, sino reforzar la necesidad de trabajar con procedimientos claros, seguros y respetuosos con la normativa vigente.
Nuestros principios sobre el uso de la inteligencia artificial
En Adimen entendemos que la innovación tecnológica debe ir acompañada de un compromiso con las personas y con el uso ético de la información. Por eso, tenemos cinco principios que orientan la incorporación y utilización de inteligencia artificial en nuestra actividad.
- Utilizamos la IA para beneficiar y empoderar a las personas
La inteligencia artificial debe aportar valor a quienes forman parte de nuestro ecosistema: trabajadores, clientes, proveedores y colaboradores. Su incorporación busca mejorar nuestras capacidades, facilitar procesos y generar nuevas oportunidades, siempre poniendo a las personas en el centro.
- Nuestra IA no reemplazará a las personas
Entendemos la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo al trabajo humano, no como un sustituto. Por ello, no utilizamos avatares ni simulaciones audiovisuales para reemplazar a nuestro equipo. La experiencia, el conocimiento y el criterio profesional siguen siendo esenciales en nuestra actividad.
- Mantenemos el máximo compromiso con la confidencialidad y la privacidad
La protección de la información es una prioridad. Los datos y aprendizajes de nuestros clientes se tratan de forma aislada y no se comparten con terceros. La incorporación de nuevas tecnologías debe respetar las garantías de privacidad y confidencialidad que caracterizan nuestro trabajo.
- Garantizamos la transparencia sobre su utilización
Nuestros clientes están informados sobre el uso de inteligencia artificial en los proyectos, tanto si las herramientas se utilizan con supervisión humana como si intervienen en procesos automatizados. Consideramos que conocer cómo se emplea la tecnología es fundamental para establecer relaciones basadas en la confianza.
- Asumimos la responsabilidad sobre su funcionamiento
Los equipos que implementan soluciones de inteligencia artificial son responsables de su utilización y funcionamiento, de acuerdo con nuestros principios y con la legislación aplicable en la Unión Europea. La innovación exige también supervisión, control y responsabilidad sobre los resultados obtenidos.
Innovación y responsabilidad deben avanzar juntas
La inteligencia artificial representa una oportunidad para seguir evolucionando en el ámbito de la investigación de mercados. Nos permite ampliar nuestras capacidades analíticas, aprovechar mejor la información disponible y desarrollar nuevas soluciones que aporten valor a nuestros clientes.
Pero su potencial no puede medirse únicamente por la velocidad con la que procesa datos o por el número de tareas que permite automatizar. También debe valorarse por la confianza que genera, la protección que ofrece a las personas y la responsabilidad con la que se utiliza.
En Adimen creemos que la verdadera innovación no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en utilizarlas con responsabilidad, transparencia y criterio profesional. Por eso, seguimos apostando por una inteligencia artificial que amplíe nuestras capacidades, refuerce la calidad de nuestras investigaciones y, sobre todo, mantenga siempre a las personas en el centro de cada decisión.